Si una amiga o amigo te cuenta que se ha autolesionado, esto supone una muestra de confianza, por lo que deberías utilizarla para convencerla de que sea ella misma la que se lo cuente a sus padres o a alguna persona adulta que la pueda ayudar.
Se dispone de muy pocos datos sobre la incidencia y prevalencia de las autolesiones no suicidas (ANS) antes de los doce años, pero sí sabemos por los estudios recientes que esta conducta suele iniciarse entre los once y los trece años.
Aunque las autolesiones pueden parecer incomprensibles para algunas personas, tienen siempre un propósito importante en el momento en que se producen y, por eso, no es una acción irracional.
Cada vez más profesionales del ámbito educativo tienen que hacer frente a este fenómeno y necesitan saber cómo afrontar estos casos cada vez más frecuentes entre población adolescente.